Encomendamos a nuestros sueños al cielo, a una mirada atravesada por casualidades un bar en el centro, confiamos nuestros sueños al azar. Imposible, aun cuando todoestá apagado, siempre existe la sombra de una sonrisa de vuelta de la esquina.
Camino a la perdición !
No hay comentarios:
Publicar un comentario